Habla un genio.
miércoles, 11 de julio de 2007
martes, 12 de junio de 2007
Encuentros en la casa de empeño.

Se rumoreó y se desmintió (ya se sabe, el desmentido suele ser la antesala de la noticia, salvo en España, que es noticia en sí mismo) y aún no está muy claro lo que va a suceder con el patrimonio histórico artístico del Partido Comunista Francés. La famosa Gioconda con bigote de Duchamp parecía que iba a cambiar de manos, y los dibujos donados por Picasso también corrían el peligro de dejar su espacio libertario y pasar a manos burguesas.
Por ahora la cosa queda ahí, con un partido en quiebra para gozo de la derecha y de la llamada socialdemocracia, que casi veinte años después de la caída del muro sigue sacudiéndose el complejo de hermano pequeño torpón o heredero arribista que no suelta la mejor parte del pastel.
Quizá la verdadera crisis, como el sueño genuino comenzó en Rusia hace 90 años; en otoño, una época en la que sólo podrían florecer las utopías. Cuando los propios comunistas dirigidos por Stalin se convirtieron en una caricatura grotesca y siniestra a costa de los que realmente creían que el sueño estaba al alcance de la mano.
En Occidente, especialista en mirar sin ver, todo eso se obvió y se mantuvieron consignas prostituídas que ni siquiera se tambalearon hasta que los tanques comenzaron a tomar Praga o Budapest, a veces ni eso.
Lo más trágico es que, por encima del arte en forma de cuadros o edificios, el comunismo perdió los sueños, o lo que es peor, con demasiada frecuencia los convirtió en pesadillas que ni de lejos vislumbraron lo que podía haber sido y no fue.
jueves, 7 de junio de 2007
Espacios perdidos.
De 2666:
Las únicas salas de cine que cumplían una función, dijo Charly Cruz, eran las viejas, ¿las recuerdas?, esos teatros enormes que cuando se apagaban las luces a uno se le encogía el corazón. Esas salas estaban bien, eran los verdaderos cines, lo más parecido a una iglesia, techos altísimos, grandes cortinas rojo granate, columnas, pasillos con viejas alfombras desgastadas, palcos, localidades de platea y galería o gallinero, edificios construidos en los años en los que el cine todavía era una experiencia religiosa, cotidiana y sin embargo religiosa, y que poco a poco fueron demolidos para edificar bancos o supermercados o multicines. Hoy, le dijo Charly Cruz, apenas sobreviven unos pocos, hoy todos los cines son multicines, con pantallas pequeñas, espacio reducido, butacas comodísimas. En el espacio de una vieja sala de verdad caben siete salas reducidas de un multicine. O diez. O quince, depende. Y ya no hay experiencia abismal, no existe el vértigo antes del inicio de una película, ya nadie se siente solo en el interior de un multicine
(Roberto Bolaño)
Las únicas salas de cine que cumplían una función, dijo Charly Cruz, eran las viejas, ¿las recuerdas?, esos teatros enormes que cuando se apagaban las luces a uno se le encogía el corazón. Esas salas estaban bien, eran los verdaderos cines, lo más parecido a una iglesia, techos altísimos, grandes cortinas rojo granate, columnas, pasillos con viejas alfombras desgastadas, palcos, localidades de platea y galería o gallinero, edificios construidos en los años en los que el cine todavía era una experiencia religiosa, cotidiana y sin embargo religiosa, y que poco a poco fueron demolidos para edificar bancos o supermercados o multicines. Hoy, le dijo Charly Cruz, apenas sobreviven unos pocos, hoy todos los cines son multicines, con pantallas pequeñas, espacio reducido, butacas comodísimas. En el espacio de una vieja sala de verdad caben siete salas reducidas de un multicine. O diez. O quince, depende. Y ya no hay experiencia abismal, no existe el vértigo antes del inicio de una película, ya nadie se siente solo en el interior de un multicine
(Roberto Bolaño)
domingo, 6 de mayo de 2007
Catacresis.
Según la RAE:
Catacresis: 1. f. Ret. Tropo que consiste en dar a una palabra sentido traslaticio para designar algo que carece de nombre especial; p. ej., la hoja de la espada; una hoja de papel.
En Los detectives salvajes, del genial Roberto Bolaño aparece otra definición, que es con la que nos quedamos:
Catacresis: Es una metáfora que ha entrado en el uso normal y cotidiano del lenguaje y que ya no se percibe como tal. Ejemplos: ojo de aguja, cuello de botella.
Catacresis: 1. f. Ret. Tropo que consiste en dar a una palabra sentido traslaticio para designar algo que carece de nombre especial; p. ej., la hoja de la espada; una hoja de papel.
En Los detectives salvajes, del genial Roberto Bolaño aparece otra definición, que es con la que nos quedamos:
Catacresis: Es una metáfora que ha entrado en el uso normal y cotidiano del lenguaje y que ya no se percibe como tal. Ejemplos: ojo de aguja, cuello de botella.
miércoles, 11 de abril de 2007
Kirchner.

"En el famoso Autorretrato como soldado (1915), el testimonio más excitante de su crisis psíquica, Kirchner se retrató en su estudio berlinés durante un permiso. La mujer desnuda encarna al mismo tiempo a su amante y al arte. El pintor posa con todos los atributos asociados a su papel de soldado, pero con la mano derecha cortada. La guerra le robará el instrumento más importante para un artista: tal era su miedo maníaco. La mirada perdida refleja su desesperación. El uniforme parece una camisa de fuerza." (Norbert Wolf)
jueves, 15 de marzo de 2007
Rodchenko

Si viviese hoy en lugar de haber muerto hace cincuenta años, probablemente a Aleksander Rodchenko (San Petersburgo 1891) podría vérsele en cualquier parte llevándose trozos de realidad con una de estas cámaras que todo lo pueden por obra y gracia de la tecnología digital. Después emplearía un programa de ordenador, o sus propias manos para hacer los fotomontajes que le dieron fama.
Comenzó en la fotografía a los 33 años y no la abandonará hasta su muerte. Irracionalmente enamorado de los racionales ciencia y pr
ogreso, como todos los artistas rusos de la primera etapa de la Revolución, será apartado por el férreo tradicionalismo artístico que traerá Stalin en su siempre cerrado puño.
ogreso, como todos los artistas rusos de la primera etapa de la Revolución, será apartado por el férreo tradicionalismo artístico que traerá Stalin en su siempre cerrado puño. En sus últimas obras se dedicó al mundo del circo, quizá desengañado de lo mucho que puede cambiar el concepto progreso en una revolución.
(En la primera imagen: "Libros", anuncio publicitario de la sección de la Gosizdat (Imprenta Estatal) de Leningrado, 1924. La segunda, "Balcones," 1925)
jueves, 8 de febrero de 2007
Ángel González.
Nacido en 1922 no puede ser considerado una promesa de la poesía por dos razones, la primera es que es una realidad y la segunda es que su poesía siempre cumple.
A pesar de que su mayor resonancia en estos días terribles se debe a su amistad con Joaquín Sabina, su persona y su personalidad aparecen en sus versos con una rotundidad y frescura que no requieren ni publicistas ni congresos literarios para demostrar que, si clavamos nuestra mirada en sus poemas, manará en abundancia la belleza como única sangre necesaria para estos tiempo inciertos.
Y para muestra un botón:
INVENTARIO DE LUGARES PROPICIOS AL AMOR
Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia ( con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿Adónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.
A pesar de que su mayor resonancia en estos días terribles se debe a su amistad con Joaquín Sabina, su persona y su personalidad aparecen en sus versos con una rotundidad y frescura que no requieren ni publicistas ni congresos literarios para demostrar que, si clavamos nuestra mirada en sus poemas, manará en abundancia la belleza como única sangre necesaria para estos tiempo inciertos.
Y para muestra un botón:
INVENTARIO DE LUGARES PROPICIOS AL AMOR
Son pocos.
La primavera está muy prestigiada, pero
es mejor el verano.
Y también esas grietas que el otoño
forma al interceder con los domingos
en algunas ciudades
ya de por sí amarillas como plátanos.
El invierno elimina muchos sitios:
quicios de puertas orientadas al norte,
orillas de los ríos,
bancos públicos.Los contrafuertes exteriores
de las viejas iglesias
dejan a veces huecos
utilizables aunque caiga nieve.
Pero desengañémonos: las bajas
temperaturas y los vientos húmedos
lo dificultan todo.
Las ordenanzas, además, proscriben
la caricia ( con exenciones
para determinadas zonas epidérmicas
-sin interés alguno-
en niños, perros y otros animales)
y el «no tocar, peligro de ignominia»
puede leerse en miles de miradas.
¿Adónde huir, entonces?
Por todas partes ojos bizcos,
córneas torturadas,
implacables pupilas,
retinas reticentes,
vigilan, desconfían, amenazan.
Queda quizá el recurso de andar solo,
de vaciar el alma de ternura
y llenarla de hastío e indiferencia,
en este tiempo hostil, propicio al odio.
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